La leyenda de Rómulo y Remo
Según cuenta la leyenda, el origen de Roma tuvo lugar en el año 753 a. C y fue obra de dos hermanos gemelos Rómulo y Remo, quienes, siendo niños, habían sido abandonados a orillas del Tíber y acabaron sobreviviendo gracias a la loba que los amamantó.
Loba Capitolina amamantando a Rómulo y Remo (siglos VI y V a. C) (CC BY-SA)
Un historiador romano lo contaba así:
Violada la vestal Rea Silvia, dio a luz dos hijos, cuya paternidad ella atribuyó a Marte. Presa y encadenada la sacerdotisa, se ordenó que sus hijos fueran arrojados al río [...]. Es fama que, habiendo dejado en seco el agua poco profunda la cestilla en que habían sido expuestos los niños, una loba sedienta torció su camino desde los montes inmediatos, atraída pro el llanto infantil, y muy amansada dio de mamar a los desvalidos, encontrándola el pastor de los rebaños reales lamiendo a las criaturas con su lengua.
Tito Livio. Ab urbe condita