La sociedad romana
La sociedad romana durante la República no es muy diferente a la que comenzó a configurarse durante el periodo anterior, la Monarquía. Se trata de una sociedad muy estructurada en la que encontramos dos grandes grupos: los patricios y los plebeyos. Los primeros eran las familias más ricas al ser propietarios de uno de los bienes más importantes en aquella época, como era la tierra. La riqueza les daba también el poder político, como veremos a continuación. Respecto a los plebeyos era un grupo más heterogéneo y diverso. Un campesino, un artesano o un pequeño comerciante formaban parte de este grupo. Aunque su número era mayor que el de los patricios, no podían acceder ni a cargos públicos ni al Senado.
Una de las siglas más famosas de la historia de Roma, que precisamente surgió en época republicana, era SPQR, es decir, Senatus Populus Que Romanus (Senado y Pueblo de Roma). El acrónimo hacía referencia a la unidad existente entre el senado y el pueblo de la ciudad de Roma, especialmente los plebeyos. Las siglas perduraron hasta el final del Imperio, siendo emblema de Roma, exhibido en estandartes y documentos.
La sociedad romana era una sociedad esclavista, al igual que otras muchas de la Antigüedad. Los esclavos eran un elemento esencial desde el punto de vista económico y social. Eran los que se encargaban del trabajo doméstico o de las tareas agrícolas. Tres eran los mecanismos por los cuales podías acabar siendo un esclavo.
- Por nacimiento. Nacer en el seno de una familia de esclavos significaba serlo.
- Prisionero de guerra. Era una de las formas de conseguir un gran número de esclavos.
- Por deudas. Contraer deudas y no poder pagarlas obligaba a servir al dueño hasta haber devuelto lo debido.
Por último, cabe preguntarse: ¿un esclavo podía dejar de serlo? Sí, comprando su libertad. Eran los llamados libertos.