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RETO: Del dato al Cloud

En este reto final vamos a poner en práctica todo lo aprendido sobre usos estratégicos de la nube, tipos de servicios cloud, infraestructuras disponibles y planificación de una migración realista. Trabajaremos individualmente, eligiendo una empresa de nuestro sector profesional, que conozcamos o podamos investigar fácilmente. El objetivo es analizar cómo gestiona actualmente su información, identificar oportunidades de mejora y diseñar una estrategia cloud coherente que incluya desde los datos hasta la hoja de ruta para la migración.

Fases del reto

Duración:
4 sesiones
Agrupamiento:
Grupos 3 o 4

Consultando el material que hemos trabajado a lo largo de todo el Desafío Cloud, vamos a seguir los siguientes pasos:

Fase 1: Elegimos la empresa y analizamos la información

En la primera fase vamos a investigar y describir la empresa elegida: a qué se dedica, cuántos empleados tiene, qué productos o servicios ofrece y qué información maneja a diario (clientes, facturación, pedidos, citas, inventario, historiales, etc.). Nos preguntaremos: ¿qué datos son más sensibles?, ¿quién los usa?, ¿cómo se almacenan y protegen actualmente? Anotaremos toda esta información de forma clara en nuestra ficha de trabajo Del dato al cloud (descargable en formato editable y el pdf).

CEDEC. Reto: Del dato al Cloud (CC BY-SA)

Fase 2: Identificamos usos y valor de los datos

En la segunda fase reflexionaremos sobre qué uso hace la empresa de estos datos: para qué los necesita, cómo contribuyen a su actividad, qué problemas o ineficiencias detectamos y cómo podría mejorar su gestión gracias a la nube. Describiremos situaciones reales o probables: tareas repetitivas, procesos que podrían automatizarse, tiempos que podríamos optimizar, o riesgos que podemos minimizar.

Para completar de manera sencilla esta fase, nos podemos hacer las siguientes preguntas referentes a los datos:

  • ¿Los gestiona de forma manual?
  • ¿Los guarda en servidores propios, en discos externos o en carpetas compartidas?
  • ¿Qué tareas repetitivas podríamos automatizar?
  • ¿Qué procesos podríamos mejorar para ahorrar tiempo?

Reflejaremos todo este trabajo nuevamente en la ficha de seguimiento del reto.

Fase 3: Seleccionamos tipos de servicios cloud

En esta fase vamos a desglosar bien la elección de servicios cloud para que sea realista y coherente. Primero, revisaremos si la empresa necesita programas listos para usar (SaaS), infraestructura técnica básica (IaaS) o plataformas de desarrollo (PaaS). Para cada uno de estos modelos, debatiremos en grupo y responderemos:

  • ¿Qué tareas se cubrirían con cada tipo de servicio?
  • ¿Qué problemas específicos resolveríamos?
  • ¿Qué herramientas concretas podríamos contratar? (Ejemplos: CRM online, facturación en la nube, servidor virtual para la web, plataforma para desarrollar una app interna, etc.).
  • ¿Qué coste aproximado tendría y cómo se pagarían esos servicios? (Por uso, suscripción mensual, por número de usuarios…).

Así, justificaremos por qué elegimos uno o varios tipos de servicio y cómo encajan en la realidad de nuestra pyme.

Fase 4: Elegimos la infraestructura cloud adecuada

En esta fase desglosaremos bien la decisión sobre la infraestructura cloud, ya que no es lo mismo contratar servicios en la nube pública que montar una nube privada o combinarlas en un modelo híbrido. Reflexionaremos y responderemos:

  • ¿Qué información podríamos alojar en la nube pública? ¿Qué datos deberían quedarse en una nube privada?
  • ¿Qué ventajas y riesgos vemos en cada opción?
  • ¿Sería conveniente usar un modelo híbrido o multinube para evitar depender de un solo proveedor? Debemos decidir cuál encaja mejor en nuestro caso y justificarlo de forma sencilla. Para ayudarnos, tendremos en cuenta algunos ejemplos.
  • ¿Qué modelo de servicio vamos a utilizar. A modo de recordatorio, tendremos algunos ejemplos.

Fase 5: Diseñamos y detallamos el plan de migración

La última fase es clave para que todo lo anterior tenga sentido práctico. Aquí vamos a dividir la migración en pasos realistas, organizados por tareas y responsables. Debemos detallar:

  • ¿Qué información recopilaríamos primero?
  • ¿Qué procesos migraríamos primero y por qué? (prioridad según urgencia, impacto o facilidad)
  • ¿Qué herramientas o plataformas empezaríamos a implantar primero?
  • ¿Cómo formaríamos al equipo para usar correctamente los nuevos servicios?
  • ¿Qué riesgos podemos prever y cómo podríamos evitarlos?

Al final de esta fase, vamos a preparar un cronograma sencillo y estimativo. Esto significa que no hace falta que sea exacto ni demasiado técnico, sino que nos ayude a ver qué tareas haríamos primero, cuánto tiempo creemos que podrían durar de forma realista y qué tareas dependen de otras para poder avanzar.

Nuestro objetivo es tener una visión clara de los pasos clave, saber quién debería responsabilizarse de cada uno (puede ser un cargo genérico: dirección, administración, soporte técnico, empleados…). Dejaremos constancia en nuestra ficha para que quede claro que no se trata solo de subir archivos a la nube, sino de planificar, formar y proteger la información.

Una vez tengamos todas las fases completadas en nuestra ficha de trabajo, prepararemos una presentación, con esquemas, tablas y explicaciones claras. Presentaremos nuestra estrategia al resto de la clase, resolveremos dudas y escucharemos propuestas de mejora.

Guardaremos este trabajo en nuestro archivo LOG con extensión .OC.

  • Una nube pública es la opción más común para empezar, porque es flexible y económica. Por ejemplo: usar Google Drive, Dropbox o Microsoft 365 es trabajar con nube pública, ya que compartimos recursos con otros usuarios pero solo pagamos por lo que usamos.
  • Una nube privada significa tener servidores dedicados solo para nuestra empresa, ya sea en nuestras instalaciones o en un centro de datos. Es ideal para pymes que manejan datos sensibles o confidenciales y quieren más control (por ejemplo, clínicas médicas o asesorías).
  • Una nube híbrida combina ambas opciones: guardamos información general o no sensible en la nube pública y la más delicada en una nube privada. Muchas pymes optan por este modelo para equilibrar seguridad y ahorro de costes.
  • La multinube implica usar varios proveedores públicos a la vez para no depender de uno solo. Por ejemplo, una empresa puede usar Google Cloud para almacenamiento y Azure para correo y colaboración.
  • SaaS (Software como Servicio): Gmail, Google Drive, Microsoft 365, Dropbox, facturación online, CRM como HubSpot o Salesforce.
  • IaaS (Infraestructura como Servicio): alquilar servidores virtuales para alojar una web, bases de datos o copias de seguridad (AWS, Google Compute Engine).
  • PaaS (Plataforma como Servicio): servicios que nos permiten desarrollar aplicaciones personalizadas sin gestionar servidores, por ejemplo Google App Engine o Azure App Service.

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