¿Nos acordamos que nuestro virus es capaz de producir bultos en el pulmón de un 1% de personas?, ¿y que han necesitado un trasplante para solucionarlo? Pues en estas tareas vamos a profundizar sobre estos dos temas.
Un virus puede infectar células del pulmón o de otros órganos, haciendo que proliferen, se dividan, invadan otros tejidos y formen masas celulares anormales. Estos síntomas son los característicos de un tumor. En nuestro caso, las masas de células están muy localizadas, crecen lentamente y no están invadiendo otros tejidos, el tumor es benigno. Si esto no sucede así, el tumor se considera maligno o canceroso.
El origen del cáncer es variado, en nuestro caso es generado por un virus, pero puede ser genético, por radiaciones prolongadas, o ser provocado por algunas sustancias químicas. También son factores de riesgo hábitos poco saludables, como el consumo de tabaco o alcohol, no llevar una alimentación equilibrada, tomar el sol sin protección o no realizar ejercicio físico.
Cuando las células cancerosas están muy localizadas, se puede realizar un trasplante del órgano afectado. Todo esto tiene mucho que ver con el sistema inmunitario, ya que, tanto el cáncer, como órganos o tejidos trasplantados son considerados agentes patógenos para el organismo. Hoy en día la Ciencia médica puede, con sus tratamientos, curar el 70% de los cánceres, sobre todo si se cogen a tiempo. Pero, desgraciadamente, todavía queda mucho por investigar.
¿Merece la pena que conozcamos más los mecanismos del cáncer y los trasplantes? Seguro que sí.