¿Por qué roban cobre? Un análisis desde la tabla periódica
En los últimos dos años, el robo de cobre ha experimentado un notable aumento en España. Según datos del Ministerio del Interior, los delitos relacionados con el robo de cobre y otros materiales conductores pasaron de 2.367 casos en 2019 a 4.053 en 2023, lo que representa un incremento del 71% . Este fenómeno ha afectado especialmente a regiones como Aragón, donde los robos aumentaron un 63% en los últimos cinco años, y Navarra, con un incremento del 323,5% en el mismo período.
Las principales motivaciones detrás de este auge en los robos de cobre son económicas. El cobre es un material conductor de alto valor, con un precio legal que ronda los 8.800 euros por tonelada. Su alta demanda en sectores como la construcción, la electrónica y la energía, junto con la escasez de minas de extracción, ha elevado su cotización, convirtiéndolo en un objetivo atractivo para actividades delictivas. Además, el cobre es relativamente fácil de transportar, y su venta en mercados informales o chatarrerías permite a los delincuentes obtener beneficios significativos con una inversión mínima, lo que incentiva aún más este tipo de delitos.
En 2025, el robo de cobre en España ha continuado en aumento, afectando tanto a infraestructuras críticas (redes eléctricas, telecomunicaciones, ferrocarriles, etc.) como a empresas privadas. Estos robos no solo afectan a las empresas y servicios públicos, sino que también pueden generar riesgos de seguridad y económicos significativos.
- ¿Por qué creemos que el cobre se roba tanto?
- ¿Dónde lo vemos en uso cotidiano?
Vamos a hacer una investigación documental para entender este caso.
