Todo lo que nos rodea está hecho de sustancias químicas, desde el aire que respiramos al detergente que usamos, o los alimentos que comemos. Podemos decir, sin equivocarnos, que la química nos rodea.
Todos interaccionamos con miles de sustancias cada día y la mayoría de estas interacciones son beneficiosas para el ser humano: salud a través de la medicina; nos proporciona energía ya que los alimentos son mezclas de sustancias químicas; producimos más y mejores alimentos gracias a la química; también es la responsable de que tengamos agua pura y potable, y miles de aplicaciones más. La vida, nosotros mismos, somos un conjunto de reacciones químicas. Una magnífica fábrica química.
Sólo conociendo bien qué son las reacciones químicas, cómo se producen, qué tipo de ellas hay etc. podremos analizar los procesos químicos que tienen lugar en el agua, el aire, la tierra y los ecosistemas vivos, así como los efectos de la actividad humana sobre ellos. Así, podremos formar parte de la solución a los problemas del impacto ambiental que la actividad humana ejerce sobre el planeta a todos los niveles, y contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Podemos identificar siete ODS prioritarios en los que la química en general y el conocimiento de las reacciones químicas en particular pueden ser fundamentales.
2. Hambre cero
El conocimiento de las reacciones químicas puede contribuir a la meta de erradicar el hambre al brindar herramientas para proteger las plantas de las plagas de manera más efectiva, mejorar la producción agrícola, prolongar la vida útil de los alimentos mejorando el envasado, y garantizar la calidad y seguridad de los productos alimenticios.
3. Buena salud y bienestar
Los avances y tecnologías médicas proporcionan una comprensión sobre cómo las enfermedades y las sustancias químicas nocivas en nuestra alimentación, agua y entorno afectan la salud humana. El conocimiento de las reacciones químicas desempeña un papel crucial en el diagnóstico médico y el desarrollo de medicamentos. Además, ofrece soluciones para mitigar la contaminación y sus efectos en la salud humana.
6. Agua limpia y saneamiento
El conocimiento de las reacciones químicas ayuda a la sociedad a alcanzar el objetivo de agua potable y saneamiento de varias maneras: purificación del agua, procesos de desalinización, prevención de contaminación, etc.
7. Energía asequible y limpia
Las reacciones químicas están presentes en el desarrollo de nuevos materiales para la energía renovable, y en tecnologías de combustibles más limpios.
9. Industria, Innovación e Infraestructura
El logro de la mayoría de los ODS requerirá de mucha investigación e innovación. Por un lado, las industrias dedicadas al procesamiento de productos químicos pueden mejorar la infraestructura y modernizar sus instalaciones de producción para hacerlas más sostenibles. Por otro lado, al diseñar, sintetizar y fabricar materiales y recubrimientos innovadores, se puede contribuir a hacer que la infraestructura sea más sostenible.
12. Producción y consumo responsables
Los productos químicos desempeñan un papel fundamental en la mejora de la calidad y la eficiencia de los procesos de producción en diversas industrias, lo que contribuye a los esfuerzos de gestión sostenible del agua y la energía. Desde el envasado de alimentos y el desarrollo de aditivos hasta la implementación de medidas para prevenir la pérdida y el desperdicio de alimentos, así como las innovaciones en sistemas de gestión de residuos, la industria química de procesado ayuda a minimizar los impactos negativos del consumo en el ciclo de vida de los productos.
13. Acción por el clima
Conocer las reacciones que se producen en la atmósfera es esencial para comprender mejor las causas del cambio climático global y para prever la extensión y los efectos del mismo. La creación de materiales avanzados para energías renovables, el desarrollo de tratamientos mejorados para enfermedades, así como la producción de semillas y fertilizantes de alto rendimiento para aumentar la producción de alimentos, son pasos clave para combatir el cambio climático.
La vida, nosotros mismos, somos un conjunto de reacciones químicas.
Bernardo Herradón, investigador científico del CSIC